En el marco de la Apertura del Período de Sesiones Ordinarias 2026, el intendente Guillermo De Rivas puso el foco en uno de los puntos más sensibles de la administración municipal: el financiamiento de los servicios públicos.
“El mantenimiento de nuestras calles, la recolección de residuos, el riego, el costo de la energía eléctrica y demás servicios básicos le cuestan hoy a la municipalidad 3.200 millones de pesos mensuales”, afirmó ante el Concejo Deliberante de Río Cuarto.
El jefe comunal explicó que la proyección de recaudación del inmobiliario para este año, aun con los valores actuales, alcanzará aproximadamente 1.500 millones de pesos. “Es decir, lo que recaudamos no llega a cubrir la mitad de lo que cuesta el servicio”, subrayó.
En ese marco, diferenció tasas de impuestos nacionales y sostuvo que las contribuciones municipales tienen una contraprestación directa. “Estamos pidiendo un esfuerzo por servicios que son la base de nuestra vida en comunidad, pero los compromisos hay que afrontarlos”, expresó.
De Rivas planteó la necesidad de “sincerar esta situación” y remarcó que Río Cuarto mantiene valores por debajo de otras grandes ciudades de la provincia. También comparó la carga local con impuestos nacionales que se aplican, por ejemplo, sobre el combustible.
Al mismo tiempo, defendió el esquema de beneficios para quienes están al día. El municipio sostiene un 30% de descuento para el contribuyente cumplidor, que puede alcanzar el 40% en caso de pago contado. “Es nuestra forma de valorar a quienes sostienen la ciudad”, afirmó.
Sin embargo, anticipó que habrá mayor firmeza con los deudores. “Vamos a exigirle el pago a todos aquellos que pudiendo pagar no lo están haciendo. Ser justo con los que cumplen significa no ser indiferente ante los que especulan”, sostuvo.
En paralelo, garantizó que quienes atraviesen situaciones económicas críticas podrán acceder a exenciones previstas por ordenanza. “Que pague el que puede, que se beneficie el que cumple y que el Estado proteja al que menos tiene”, concluyó.
El planteo dejó planteado uno de los debates centrales para este 2026: cómo sostener servicios esenciales en un contexto de costos crecientes y recursos limitados, sin resignar calidad ni equidad.