En una entrevista en la mesa de Breves Streaming, el presidente de la Sociedad Rural de Río Cuarto, Heraldo Moyetta, se refirió a los cambios climáticos que atraviesa el sector agropecuario y al modo en que la actividad debió adaptarse en los últimos años.
Durante la charla, el dirigente rural destacó que los productores vienen observando transformaciones en los regímenes de lluvias y en las condiciones ambientales, lo que obliga a modificar prácticas productivas que durante décadas parecían estables.
“El cambio climático no es un discurso, existe”, sostuvo Moyetta al describir el escenario actual que enfrenta el agro. Según explicó, los climatólogos vienen advirtiendo desde hace tiempo sobre alteraciones en el comportamiento del clima, algo que los productores perciben en el trabajo cotidiano.
En ese sentido, indicó que los milimetrajes anuales de lluvia no siempre cambiaron de manera significativa, pero sí la forma en que se distribuyen a lo largo del año. “Hoy los períodos de precipitaciones se concentran más. Podés tener 30 días sin lluvia y después que caiga todo junto”, explicó.
El dirigente consideró que esa dinámica genera nuevos desafíos para el manejo de los cultivos, ya que obliga a planificar de otra manera las campañas agrícolas.
“En los últimos años tuvimos que correr fechas de siembra y adaptar la agricultura de la zona”, señaló. También remarcó que la combinación de altas temperaturas y radiación solar intensa puede generar estrés en los cultivos incluso cuando hay humedad en el suelo.
En ese marco, Moyetta recordó que el último verano presentó condiciones climáticas exigentes para la producción, aunque algunas lluvias registradas en primavera permitieron amortiguar los efectos de la sequía.
“Este año tuvimos algo atípico, que fue una primavera con mucha lluvia, y eso permitió que los suelos acumularan humedad. Si no hubiese ocurrido, la sequía del verano habría sido mucho más complicada”, afirmó.
El presidente de la Rural también se refirió al vínculo entre el campo y la percepción social sobre estos temas. En ese punto, señaló que muchas veces las discusiones públicas se dan sin conocer en profundidad el funcionamiento del sector.
“La actividad agropecuaria depende del clima de una manera directa. Trabajamos a cielo abierto y cualquier exceso o falta de lluvia termina afectando la producción”, explicó.
Por eso, consideró que comprender el impacto de estas variables es clave para analizar la realidad del campo. A su entender, los cambios climáticos forman parte de un escenario que obliga a repensar permanentemente las estrategias productivas.
En ese contexto, destacó la capacidad de adaptación que ha mostrado el sector agropecuario argentino a lo largo del tiempo. Desde cambios tecnológicos hasta nuevas formas de manejo agronómico, los productores incorporaron herramientas para enfrentar escenarios cada vez más variables.
“La agricultura de nuestra zona se fue adaptando”, señaló Moyetta, quien destacó que el conocimiento técnico y la investigación cumplen un papel central en ese proceso.
De cara a los próximos años, el dirigente sostuvo que el desafío será continuar ajustando las prácticas productivas para sostener los niveles de rendimiento y mantener la competitividad del sector.
Según planteó, la clave estará en combinar innovación, tecnología y planificación frente a un contexto climático que se muestra cada vez más cambiante.