Villa Reducción volvió a ser escenario de una de las manifestaciones religiosas más convocantes de la región, con la realización de la Fiesta Provincial en Honor al Señor de la Buena Muerte, que este año reunió a más de 100 mil peregrinos durante sus distintas jornadas.
La celebración, que se extendió desde el 24 de abril hasta el 3 de mayo, tiene más de tres siglos de historia y es considerada una de las más antiguas de la provincia y del país. En esta edición, además, fue declarada de interés provincial por la Legislatura de Córdoba, un reconocimiento que refuerza su valor cultural y religioso.
El momento central se vivió el 1º de mayo con la tradicional Santa Misa y el Vía Crucis, mientras que el cierre incluyó la procesión con la imagen del Señor de la Buena Muerte y un acto en la plaza central de la localidad. También hubo una celebración especial en memoria del Padre Víctor Pugnatta, al cumplirse 20 años de su fallecimiento.
Las actividades fueron presididas por el obispo de Río Cuarto, Adolfo Uriona, y contaron con la presencia de autoridades provinciales, entre ellas la vicegobernadora Myrian Prunotto, el presidente provisorio de la Legislatura Juan Manuel Llamosas y la legisladora Graciela Bisotto.
En el marco del evento, el Gobierno de Córdoba anunció aportes económicos por un total de 60 millones de pesos: $30 millones destinados al municipio de Reducción para la organización y continuidad de la festividad, y otros $30 millones para el cuartel de Bomberos Voluntarios, con el objetivo de finalizar su construcción.
Durante su discurso, la intendenta Gina Grazziano agradeció el acompañamiento institucional y destacó el trabajo de quienes hacen posible cada edición. Además, recordó a su padre, el exintendente “Cacho” Grazziano, al expresar: “Gracias a la vida, pero gracias, Señor de la Buena Muerte, por permitirme honrar la memoria de mi padre y ser parte de la historia de este pueblo”.
Por su parte, Prunotto hizo referencia al valor de la celebración en el contexto actual: “Cuando hay fe, amor y comunidad, y se trabaja en conjunto, eso hace grande a la patria”. También confirmó los aportes económicos destinados a la localidad y a los bomberos.
En tanto, Bisotto remarcó la continuidad de la festividad a lo largo de más de tres siglos y valoró el reconocimiento legislativo: “No hay demasiadas fiestas religiosas declaradas provinciales. Este es un orgullo y un reconocimiento merecido para Reducción”.
La edición 2026 cerró con una convocatoria récord que consolida a la celebración como uno de los eventos religiosos más importantes de Córdoba, con fuerte participación popular y presencia institucional.