Industria

19/02/2026
Industria en crisis
FATE cierra su planta y deja sin empleo a más de 900 trabajadores en San Fernando
La histórica fábrica de neumáticos anunció el fin de su actividad tras ocho décadas, en medio de importaciones crecientes y pérdida de competitividad.
El impacto social y económico de este cierre será tema de debate en los próximos meses
Compartí en tu redes:

La noticia del cierre de la planta de FATE en San Fernando golpeó con fuerza al mundo industrial argentino. La empresa, fundada en 1940, comunicó que cesará definitivamente su actividad y despedirá a los 920 trabajadores que formaban parte de su estructura. La decisión marca el final de una etapa en la que la compañía fue símbolo de producción nacional y exportación de neumáticos a distintos mercados internacionales.

El anuncio se conoció a través de un comunicado del directorio, en el que se explicó que las condiciones actuales del mercado obligan a replantear el futuro desde otro enfoque. La firma, controlada por la familia Madanes Quintanilla, aseguró que el cierre será ordenado: se pagarán indemnizaciones conforme a la ley y se cancelarán compromisos con proveedores, bancos y acreedores.

La planta de Virreyes, ubicada en un predio de 40 hectáreas, tenía capacidad para producir más de cinco millones de cubiertas por año. Durante más de ocho décadas fue parte del entramado industrial argentino, destacándose como la única empresa de capitales nacionales en el sector del neumático. Su cierre deja un vacío en un rubro que ya venía atravesando dificultades.

El contexto que rodea esta decisión está marcado por el aumento de las importaciones, especialmente desde Asia. Según datos de la consultora PxQ, entre 2023 y 2025 las importaciones crecieron un 34,8%, mientras que los precios internos se redujeron un 42,6%. En ese mismo período, el empleo en la actividad cayó en más de 6.400 puestos.

La pérdida de competitividad fue señalada por la empresa en distintas ocasiones. En mayo de 2024, FATE ya había despedido a 97 trabajadores, mencionando factores como presión impositiva, restricciones cambiarias, costos laborales elevados, infraestructura deficiente y conflictos gremiales. El sector, además, había atravesado en 2022 un prolongado conflicto sindical con el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (Sutna), que paralizó las principales plantas del país.

El cierre de FATE se suma a otros movimientos en la industria. Pirelli y Bridgestone implementaron retiros voluntarios y procedimientos preventivos de crisis en los últimos años. Stellantis, por su parte, suspendió la producción en El Palomar hasta marzo, pagando el 70% de los salarios. Estos hechos reflejan un escenario de retracción y dificultades para sostener la producción local frente a la competencia externa.

La Unión Industrial Argentina (UIA) advirtió recientemente sobre la pérdida de más de 60.000 puestos industriales desde agosto de 2023. En ese marco, reclamó reformas que reduzcan la presión fiscal y mejoren la competitividad. El caso de FATE se convierte en uno de los cierres más significativos de los últimos tiempos, tanto por la magnitud del impacto laboral como por el peso histórico de la compañía.

El futuro del predio de San Fernando aún no está definido. Mientras tanto, el sector observa con preocupación la evolución del mercado y la capacidad de adaptación frente a la apertura comercial. Para los trabajadores, la noticia llegó de manera abrupta, con un cartel que anunciaba el cierre. La incertidumbre sobre el destino de cada uno de ellos se suma al debate sobre el rumbo de la política industrial y laboral en el país.

El presidente del grupo, Javier Madanes Quintanilla, también titular de Aluar, concentrará ahora sus esfuerzos en esa compañía. Con el cierre de FATE, se apaga una marca que durante generaciones formó parte del desarrollo productivo argentino y que fue pionera en la fabricación de neumáticos radiales en el país.

La historia de FATE refleja el recorrido de una industria que supo ocupar un lugar central en la economía nacional. Su desaparición deja en evidencia las dificultades que enfrentan las empresas locales para competir en un mercado globalizado, donde las importaciones y los costos internos marcan la diferencia.

El impacto social y económico de este cierre será tema de debate en los próximos meses. Más allá de las indemnizaciones, la pérdida de empleo directo y el efecto sobre proveedores y comunidades cercanas muestran la dimensión de un hecho que trasciende lo empresarial. La fábrica que durante más de ocho décadas fue parte de la identidad industrial argentina ya no estará, y su ausencia abre interrogantes sobre el futuro de la producción nacional en un contexto de creciente apertura externa.

Contactos Revista Breves

Conectate a nuestras redes

Logo © 2024 - Revista Breves
Copyright © 2024 Revista Breves. Todos los derechos reservados.